Revisamos el contexto médico
El equipo de fisioterapia de Invicto tiene en cuenta cirugía, informes, restricciones y objetivos funcionales.
Fisioterapia y rehabilitación tras cirugía de rodilla, hombro, tobillo, columna u otras intervenciones, adaptada a tus indicaciones médicas.
La información de esta página es general y no sustituye una valoración individual.

Atendido por profesionales colegiados en Granada
La rehabilitación postquirúrgica acompaña la recuperación tras una cirugía según sus indicaciones médicas y tu evolución. En Invicto, Plaza Albert Einstein, Granada, combinamos valoración, fisioterapia y ejercicio progresivo. La consulta de fisioterapia cuesta 45 €.
Tras una cirugía, la recuperación depende del procedimiento, el punto de partida y las indicaciones del equipo quirúrgico. La fisioterapia se adapta a ese contexto.
El equipo de fisioterapia de Invicto tiene en cuenta cirugía, informes, restricciones y objetivos funcionales.
Trabajamos movilidad, control, fuerza y tareas cotidianas dentro de los límites indicados por tu equipo médico.
Las pautas se ajustan a tu evolución y a las recomendaciones clínicas que correspondan.
Puedes consultar cuando necesitas reorganizar movimiento y actividad después de una intervención. Las necesidades no son iguales tras cirugía de rodilla, hombro, tobillo, columna u otra zona: partimos de informes, momento de recuperación e instrucciones que ya tengas.
Hablamos de operación, síntomas actuales y actividades que quieres recuperar. Revisamos documentación, observamos cómo te mueves y acordamos objetivos iniciales. Si hay restricciones, las respetamos y, cuando hace falta, recomendamos confirmarlas con cirujano o médico responsable.
La rehabilitación puede empezar por tareas básicas y movilidad permitida. Después se progresa hacia control, fuerza, equilibrio y actividades específicas para día a día, trabajo o deporte. La progresión no se decide por un calendario fijo, sino por tu situación e indicaciones médicas.
Se avanza por criterios, no por fechas: los plazos dependen de tu cirugía y de las indicaciones de tu equipo médico.
Fiebre, dolor o inflamación que aumenta, enrojecimiento o secreción de herida, falta de aire, dolor en pecho, pérdida nueva de fuerza o sensibilidad, o dudas sobre evolución postoperatoria requieren contactar con el equipo médico sin demoras.
Trae, si los tienes, informe quirúrgico, recomendaciones de alta, pruebas relevantes y la lista de medicación. Es importante contar cómo está la herida, qué ayudas técnicas usas y qué restricciones te han explicado. También hablamos de tu domicilio, desplazamientos, tareas de cuidado y exigencias del trabajo. Con esa información podemos elegir objetivos prácticos, como levantarte de una silla, manejar escaleras, vestirte o caminar por tu entorno, respetando siempre las indicaciones del equipo médico.
Según el procedimiento y las restricciones, el trabajo puede comenzar con respiración, movilidad permitida, activación suave o cambios de posición. La progresión puede incluir equilibrio, fuerza, coordinación y ensayos de tareas reales: subir un escalón, coger un objeto ligero, entrar y salir de un coche o caminar con seguridad. Para un empleo de oficina se valora tolerancia a desplazamientos y postura; para una ocupación física, las demandas concretas del puesto. El deporte se aborda cuando encaja con el proceso clínico y las indicaciones recibidas.
Sigue las pautas de alta y no modifiques restricciones por tu cuenta. Organiza el espacio de casa para reducir tropiezos, deja a mano objetos de uso frecuente y pide ayuda para tareas que superen lo indicado. Anota dudas sobre síntomas, medicación o actividad para comentarlas con el profesional adecuado. Si la herida cambia, aparece fiebre, dificultad respiratoria, dolor torácico o una hinchazón llamativa, no esperes a la siguiente sesión: contacta con el equipo médico.
Si recibes indicaciones distintas de varios profesionales, tráelas para poder situarlas y, si es necesario, consultar con quien corresponda. La fisioterapia se alinea con las restricciones y recomendaciones del equipo quirúrgico. También conviene aclarar antes de retomar conducción, trabajo físico, piscina, gimnasio u otras actividades con requisitos específicos. La prioridad es que las decisiones tengan en cuenta tanto tu función como el contexto médico de la intervención.
La rehabilitación se conecta con actividades concretas: preparar comida, cuidar de alguien, desplazarte al trabajo o retomar una afición. En consulta se puede descomponer una tarea en pasos más manejables y practicar movimientos que la hagan más segura dentro de las restricciones. Si algo no es apropiado en ese momento, se explica el motivo y se revisa con el equipo médico cuando corresponda.
La distribución de tu casa, el transporte que utilizas y la ayuda disponible pueden modificar lo que resulta viable cada día. Compartir estos detalles permite elegir tareas y ejercicios compatibles con las indicaciones postoperatorias.
Depende de la intervención y de indicaciones médicas. Trae informes o consulta con tu cirujano si tienes dudas.
Sí, si los tienes. Ayudan a conocer procedimiento, restricciones y recomendaciones.
Puede utilizarse como apoyo en algunas valoraciones, pero no sustituye seguimiento médico postquirúrgico.
El objetivo se define contigo y depende de cirugía, actividad y evolución.
Fiebre, herida preocupante, dolor o hinchazón intensos, falta de aire o síntomas neurológicos nuevos.
La disponibilidad y gestión de citas se realiza en Salunox. También puedes llamar o escribirnos si tienes dudas.