Un espacio para entender lo que te está pasando
La impulsividad, los estallidos de ira, ciertas conductas de compra, el uso de pantallas o una relación complicada con la comida pueden tener funciones distintas: descargar tensión, evitar una emoción, buscar calma o responder a un contexto muy exigente. Mirarlas con curiosidad no significa justificarlas ni etiquetarte.
Puede ser buen momento para pedir ayuda si una conducta se repite a pesar de que te perjudica, si genera conflictos o si sientes que cada vez tienes menos margen para elegir. Si la relación con la comida implica un posible trastorno de la conducta alimentaria con riesgo físico, es importante buscar valoración médica o una unidad especializada.
Alejandro combina terapias de tercera generación, enfoque emocional y terapia estratégica para observar qué antecede a la conducta, qué alivio ofrece y qué consecuencias la mantienen. No se trata de imponer control a cualquier precio, sino de comprender el ciclo y construir alternativas posibles.
El trabajo empieza delimitando escenas concretas: qué pasó antes, qué sentiste, qué necesitabas y qué ocurrió después. Se identifican puntos donde puede recuperarse elección, se ensayan estrategias acordes con tus valores y se revisa con honestidad qué funciona y qué necesita cambiar.
En las primeras sesiones puedes contar solo lo que te resulte posible. Se aclaran los límites de la atención y se valora si el caso encaja con este espacio. Alejandro no trata trastorno mental grave, trastorno bipolar, TLP ni adicciones graves, y tampoco realiza diagnósticos de neurodivergencias.
Cómo puede ser el proceso
La atención se organiza de forma sencilla y revisable: primero se escucha tu situación y se aclara qué necesitas; después se comparte una forma de entender lo que ocurre y se acuerdan objetivos posibles. Con el tiempo se trabajan experiencias, emociones y recursos que tengan sentido para ti, se revisa lo que cambia en tu día a día y se decide juntos el siguiente paso. No es un protocolo fijo ni una promesa de resultados.
La terapia también incluye revisar el encaje del proceso. Puedes hacer preguntas, señalar que una propuesta no te resulta cómoda o explicar que tus circunstancias han cambiado. Esa información ayuda a cuidar el ritmo y a decidir si conviene continuar, ajustar objetivos o buscar otra orientación. El espacio no sustituye una atención médica, psiquiátrica o de urgencias cuando esta es necesaria. La confidencialidad, los límites profesionales y la coordinación con otros recursos se explican desde el inicio para que puedas tomar decisiones informadas.
El profesional que te acompaña

Alejandro Martín Valverde · Psicólogo General Sanitario · Colegiado AO-13467. Es Graduado en Psicología, cuenta con el Máster en Psicología General Sanitaria y el Máster en Neurociencia Cognitiva y del Comportamiento. Su formación incluye Terapia Focalizada en la Emoción, terapias de tercera generación, apego, trauma, duelo, terapia estratégica e inteligencia emocional.
Conoce su ficha profesional de Alejandro Martín Valverde y el enfoque completo de la atención psicológica en Granada.
También puede ser útil explorar apego, relaciones y autoestima, porque los vínculos y los límites pueden influir en estos patrones.

